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Procedimiento del mes

Tratamiento del
Esófago de Barrett

Actualmente existen dos técnicas efectivas para el tratamiento de esófago de Barrett con displasia de alto grado: la radiofrecuencia y/o mucosectomia.

La radiofrecuencia es un método el cuál consiste en aplicar energía de radiofrecuencia a través de electrodos bajo visión endoscópica con el objetivo de que la mucosa se regenere por células normales y se elimine la mucosa de Barrett y con ello el riesgo de cáncer de esófago.

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Procedimientos


Centro Médico ABC

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ENFERMEDAD DIVERTICULAR


  • Introducción
  • ¿Cuáles son los síntomas de la diverticulosis?
  • ¿Cómo se diagnostica?
  • ¿Cómo se puede prevenir y evitar sus complicaciones?
  • ¿Cuáles son los síntomas y como se trata la diverticulitis?
  • ¿Cómo se diagnostica y trata la diverticulitis?
  • ¿Como se diagnostica y trata la hemorragia por divertículos?

Enfermedas Diverticular La enfermedad diverticular involucra a tres entidades:

Diverticulosis, diverticulitis y hemorragia por divertículos.

La diverticulosis consiste en la formación de estructuras saculares en la pared del colon. Estas estructuras pueden ser de distintos tamaños y de mínima a gran cantidad.

Se cree que los divertículos se forman por un aumento en la presión del colon debido a colon irritable, constipación y a un componente hereditario. El sitio más común de formación de divertículos es el colon izquierdo principalmente el sigmoides.

Enfermedad DiverticularLa diverticulosis es una patología muy común, ocurre en 10% de personas mayores de 40 años y la frecuencia se incrementa con la edad, afectando a la mayoría de las personas mayores de 80 años.

Las complicaciones de la diverticulosis ocurren en el 20% de los pacientes. Estas son infección (diverticulitis) y el sangrado (hemorragia diverticular).

La diverticulitis ocurre por una micro perforación del divertículo lo cual ocasiona una peritonitis localizada en la mayoría s de los casos. La hemorragia diverticular ocurre por la inflamación, ulceración y ruptura de los vasos sanguíneos que irrigan al divertículo.

La diverticulosis no da síntomas y sólo se manifiestan por las complicaciones que pueden ocasionar.

Generalmente, es un hallazgo radiológico (tomografía axial computada o colon por enema) o endoscópico (colonoscopía) y al no dar síntomas, no requiere de tratamiento.

Una buena higiene intestinal es importante para prevenir la enfermedad diverticular y sus complicaciones. Esta higiene se puede lograr teniendo evacuaciones regulares y evitando el estreñimiento. La ingesta adecuada de fibra es importante, beber agua en cantidades adecuadas (por lo menos 2 L) y realizar ejercicio de manera habituall.

La Asociación Americana de Dietología recomienda una ingesta diaria de 20 a 35 gramos de fibra. Todas las personas, independientemente de padecer divertículos o no, deben tratar de consumir esta cantidad diaria de fibra. Los alimentos con alto contenido de fibra incluyen: pan integral o multigrano, cereales con fibra, frutas y verduras.

Una dieta alta en fibra ayuda a prevenir el estreñimiento disminuyendo así la presión dentro del intestino y por lo tanto, evitando la formación de divertículos.

Además, la ingesta diaria de fibra ayuda a disminuir la presión arterial, reducir los niveles de colesterol y mejora los niveles sanguineos de azúcar.

Los principales síntomas son dolor intenso en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen, fiebre, constipación y ataque al estado general. En ocasiones el cuadro puede ser muy poco característico.

Al tener un cuadro clínico sugestivo el diagnóstico se confirma con una tomografía axial computada.

En fases iniciales se debe evitar realizar estudios que aumenten la presión intra colónica como la colonoscopía o el colon por enema; dejando estos para realizarse entre 6 y 8 semanas después del cuadro agudo o para los casos poco característicos con diagnóstico en duda.

El tratamiento consiste en administrar antibióticos de amplio espectro, analgésicos, disminuir temporalmente la dieta rica en fibra y laxantes suaves en caso de constipación.

Si se documenta un absceso o el cuadro no responde al tratamiento médico, se requerirá de manejo quirúrgico.

El cuadro clínico se caracteriza por evacuaciones abundantes y múltiples de sangre vinoso-rojiza que ocasionan anemia aguda, lo cual obliga al paciente a buscar ayuda médica.

Se requiere de hospitalización, manejo intensivo para corregir las secuelas de la pérdida sanguínea y confirmar el diagnóstico con estudios radiológicos y/o endoscópicos.

El tratamiento puede ser endoscópico si se encuentra el punto de sangrado instalando hemoclips o terapia térmica; radiológico embolizando la arteria afectada o quirúrgico en casos extremos.