.src = ('https:' == document.location.protocol ? 'https://ssl' : 'http://www') + '.google-analytics.com/ga.js'; var s = document.getElementsByTagName('script')[0]; s.parentNode.insertBefore(ga, s); })();

Procedimiento del mes

Tratamiento del
Esófago de Barrett

Actualmente existen dos técnicas efectivas para el tratamiento de esófago de Barrett con displasia de alto grado: la radiofrecuencia y/o mucosectomia.

La radiofrecuencia es un método el cuál consiste en aplicar energía de radiofrecuencia a través de electrodos bajo visión endoscópica con el objetivo de que la mucosa se regenere por células normales y se elimine la mucosa de Barrett y con ello el riesgo de cáncer de esófago.

ver más información

Procedimientos


Centro Médico ABC

Campus Observatorio
Campus Santa Fe
Tel. 5272 49 19 Fax. 5271 92 93
E-mail: contacto@geintegral.org

ESÓFAGO DE BARRETT


  • Introducción
  • ¿Qué lo ocasiona y por qué es importante?
  • ¿Cuáles son los síntomas?
  • Diagnóstico
  • ¿Cuál es la asociación entre el esófago de Barrett y el cáncer de esófago?
  • ¿Cómo se puede prevenir que el Barrett progrese a un cáncer?
  • ¿Si el tratameinto médico antireflujo o la funduplicación no quitan el esófago de Barrett, cómo se puede erradicar?

Padecimiento del mes El recubrimiento interno del tubo digestivo se llama mucosa y es diferente en cada órgano.

Cuando parte de la mucosa esofágica es remplazada por mucosa gástrica y tiene un componente microscópico que se parece al del intestino delgado (metaplasia intestinal) se le denomina Esófago de Barrett.

Generalmente este cambio de mucosa lo ocasiona la quemadura crónica por el reflujo Gastro esofágico y tiene importancia ya que es una lesión premaligna, que origina el cáncer de la unión esófago gástrica.

El esófago de Barrett no produce ningún síntoma específico.

Los síntomas que refieren los pacientes son inherentes al reflujo gastroesofágico, no al Barrett.

La endoscopia es el método para diagnosticar el esófago de Barrett mediante la imagen macroscópica sugestiva y confirmación histológica en las biopsias tomadas en el estudio endoscópico.

Los pacientes con Barrett tienen 30 veces más posibilidades de desarrollar un cáncer de esófago que la población general y por ende, se considera una lesión premaligna.

Realmente no se sabe por qué un esófago de Barrett (sin displasia) inicia su desarrollo a displasia de bajo y alto grado y de ahí progresa a cáncer. Teóricamente la irritación crónica del ácido del estómago que refluye al esófago desencadena esta evolución.

Evitar el reflujo con tratamiento médico o quirúrgico (funduplicación), disminuye teóricamente la posibilidad de malignización.

Un aspecto de suma importancia en los pacientes con esófago de Barrett es la vigilancia endoscópica periódica, ya que en las biopsias se detectan cambios celulares que implican el desarrollo inminente del cáncer, llamado displasia severa o carcinoma “in situ”.

En general sólo a los pacientes en los que se descubre un esófago de Barrett con displasia severa o carcinoma in situ se justifica su erradicación. Hasta hace poco la extirpación quirúrgica del esófago (esofagectomía) era el único tratamiento.

En la actualidad, existen alternativas endoscópicas menos invasivas que prometen convertirse en un mejor tratamiento. Es importante que el tratamiento endoscópico asegure en un alto porcentaje, la extirpación del cáncer in situ y que destruya o extirpe la totalidad del esófago de Barrett restante.

Existen varios métodos endoscópicos para destruir el Barrett pero en la actualidad se le da preferencia a la mucosectomía y la destrucción térmica con radiofrecuencia ya que han demostrado ser muy efectivos y conllevan pocas complicaciones.